domingo, 12 de febrero de 2012

CD Campoo Mataporquera- EMDB Castro

CDC Mataporquera 57
EMDB Castro 31

Segunda victoria de la segunda fase de la liga. Con esta victoria igualamos el número de derrotas y la de partidos ganados en la segunda división másculina.
Ya habíamos avisado que las victorias iban a ser escasas y muy trabajadas, pero nos estamos sorprendiendo a nosotros mismos.
Conocíamos a los de Castro porque el año pasado coincidimos en Benjamines en la segunda fase. Subimos a primera los dos el año pasado y jugamos dos buenos partidos. Perdimos en Castro (primer partido de primera que jugamos) y ganamos en casa 7 jornadas después que nos corroboró nuestra evolución la temporada pasada.
Centrándonos en esta temporada, teníamos mucho miedo porque tenían que haber subido a primera división al quedar invictos en su grupo, pero el hecho de que su A esté en primera no les permitió subir y se quedaron con nosotros en segunda. Por tanto, no era fácil. Además, sabíamos que eran todos chicos, buenos mozos y jóvenes (primer año, pues tienen un A).
Mucho frío en Mataporquera que nos obligó a un calentamiento fuerte y duro. Salimos muy "enchufados" y nos plantamos con un 11-2 en el primer cuarto. Muchos fallos debajo de la canasta y en algunos pases importantes. Precipitación unas veces y tarde otras. Tenemos que trabajar el "Timing" de muchas de las acciones individuales, pero principalmente de las colectivas.
Un 8-0 y un 14-7 en el segundo y tercer cuarto nos permitió marcharnos al descando con un 33-9 que parecía definitivo.
La vuelta del descaso (en un pabellón tan frío y a pesar de que solo dejamos 5 minutos de los 10 reglamentarios) fue muy fría y sufrimos un parcial de 4-12 que nos puso nerviosos. Parecía que se nos había olvidado jugar a baloncesto y que ellos habían hecho un curso acelerado en el descanso.
Lo peor no fueron los puntos, sino los nervios. De un quinto cuarto reforzado sacamos una exigua ventaja de 6-4, pero al final de cuarto se veía a los nuestros de nuevo asentados y en una buena línea. Nos devolvía un poco la tranquilidad para encarar el último cuarto en el que en estas categorías uno se juega mucho porque ya se puede jugar con todo.
Un parcial de 4-0 nada más empezar el cuarto nos devolvió la tranquilidad perdida y empezamos a hacer cambios para que jugaran todos unos minutos y descansaran los que más habían jugado para el partido de Aguilar. Ganamos el cuarto 14-6 que nos dejó un buen sabor de boca de un partido que parecía ganado y estuvo a punto de darnos un disgusto.
De esto hemos aprendido todos (jugadores, técnicos y padres) un poco: las celebraciones y relajaciones al final del partido (y las justas).

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